sábado, enero 25, 2014

Fin de semana marcando milanos reales en Binaced (Huesca)

Esta, y la siguiente entrada, son la pequeña crónica del fin de semana que pasamos en Binaced (Huesca) capturando milanos reales y procediendo a su estudio y marcaje. Allí nos invitaron amablemente los grupos locales y las personas que acudieron desde SEO-Monticola y SEO-Central. A los mismos queremos mostrar aquí nuestro agradecimiento.
Para aquellos que no pudieron estar vamos a explicar aquí con un cierto detalle y numerosas fotos en qué consiste una jornada como esta.
Con anterioridad se ceba a los milanos en el muladar del pueblo de Binaced
De víspera se monta la trampa, lo que lleva un buen rato. La trampa consiste en una red camuflada que es movida unos potentes muelles cuando se libera un resorte mediante un electroimán controlado a distancia por un mando. Enfrente de la zona de ceba hay un escondite (hide para los que sepan inglés) desde el que se controla la entrada de milanos y se tiene cuidado de que ninguno de ellos se encuentre en zona donde pueda ser dañado por tras la liberación del resorte.
  

 

Una vez lanzada la red los milanos quedan inmovilizados y hay que liberarlos de la misma, inmovilizarlos y clasificarlos. En nuestro caso se capturaron 24 de los cuales 3 estaban marcados. También se capturaron 2 aguiluchos laguneros.



La primera operación es el marcaje con una anilla numerada de PVC y otra metálica.


Después van las medidas, pico-cera, cabeza, tarso (4 medidas diferentes), ala, pluma, envergadura, grasa y músculo, peso,... igual me estoy dejando algo.
Edad y sexo, si es posible que en el caso del milano real no lo es. Pero sí en el caso del aguilucho lagunero. Y estado de la muda en su caso.
 





Lo siguiente es la toma de muestras de sangre de una vena en el ala, y muestras de plumas, boca y cloaca y dos frotis de sangre. Todo se etiqueta convenientemente.
Resulta imprescindible el repartir los trabajos, una elevada disciplina, y que cada uno sepa lo que está haciendo, lo haga bien y lo registre apropiadamente.
 






Posteriormente se procede a ponerles las marcas alares. Una en cada ala. En nuestro caso fueron marcas amarillas con letras negras y la parte común SP.



Finalmente cada ave se fotografía.



Y se libera. En muchas de estas labores puede colaborar cualquiera sin mucha experiencia y se contribuye así a la divulgación de la actividad y al acercamiento de la misma a más personas que se sienten involucradas con la misma.
 






Finalmente una foto de grupo o, mejor dicho, de parte del grupo porque aquí falta Javier de la Puente, promotor de este proyecto, y numerosas personas que ya habían marchado a la hora de comer. La actividad se prolongó desde antes de amanecer hasta pasadas las 3 de la tarde.
 
El último día toca recoger todo.


Y por la tarde nos fuimos a censar los dormideros y a leer las marcas. Leímos el SP T5 que habíamos marcado por la mañana. El de marca amarilla de la foto.